Cocinaría.
O pondría un restaurante.
Para dar de comer a la gente que me gusta.
Con canela y piñones. Queso y uvas.
Todo empieza con el amor maternal, ese que te alimenta,
que te da lo que necesitas antes de que sepas pedirlo.
Por eso está lo de comerle a besos y devorarnos o eres muy dulce.
Y nos deleita probar de su plato o que te den de comer a la boca.