Cada vez me gustan más estos ritos, la oportunidad de quemar todo lo malo y empezar de nuevo.
Me podría pasar horas mirando el fuego, será porque está lleno de simbolismo y puede representar casi todo lo bueno y lo malo.
Los gallegos que saben mucho de esto, utilzan la queimada como una pócima de purificación y sabiendo que hay que tomarla con prudencia:
La primera taza purifica y protege el alma del meigallo (el mal de ojo hecho por una meiga)
La segunda nos ilumina y nos lleva por el camino de la luz
Y la tercera calienta nuestras pasiones
Pero una cuarta taza nos podría llevar al abismo de los infiernos.
