jueves, 11 de octubre de 2012

misiones

Estas últimas noches ando liada con misiones que me encomiendan. Hoy tenía que buscar unas botas y un cráneo. No tengo ni idea de quien eran, ni porqué tenía que ir yo a buscarlos.

Recorría aulas de una universidad o salas de hospitales en edificios interminables, pero no encontraba más que cosas viejas, inservibles, amontonadas para tirar o retirar, yo pensaba que tendría que ser yo la que limpiara todo eso, porque nadie lo hacía, pero no en este momento, ahora tenía que seguir buscando.

Garajes de suelos mugrientos, bidones llenos de grasa y otros líquidos negruzcos, colchones enrollados con cuerdas, recipientes gigantes llenos de telas viejas, como si alguien lo hubiera apilado todo para tirar, polvoriento y con la mugre acumulada de muchos años.

A lo lejos, en una esquina localizo las botas que andaba buscando, unas botas hasta el tobillo, grandes, de ante, muy usadas y me apunto un tanto, pero tengo que seguir buscando el cráneo.

Era una cabeza que se  había convertido en cráneo hace poco,  y por eso era posible que tuviera trozos de carne que todavía no se habían descompuesto.

Pregunto a alguien que por fin sabe algo, una profesora de la universidad, me da pistas, me dice que seguramente todavía tendrá el nervio óptico (lo llamábamos óptico pero en realidad era el nervio auditivo), por fin aparece, alguien me lo trae, efectivamente era un cráneo grande y todavía tenía restos, como cuando un niño no limpia bien una pata de pollo al comerla. Y el nervio estaba colgando, larguísimo, del color y la textura de un calamar pero sin tinta.


10 comentarios:

  1. LO MÁS SOBERBIO QUE HE LEIDO EN AÑOS!!!!

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  2. Que hambre me ha entrado, ummmmmmmmmmmmmmmmmmm

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  3. ¡¡tremenda pesadilla!!

    biquiños,

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  4. ... ¿No te dio miedo cuando te diste cuenta de que no sabías a quién tenías que devolver esas botas y ese cráneo?

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  5. Hasta las cabecitas más aplicadas se convierten en cráneos, primero con nervios óptocos/auditivos tipo calamar, pero luego ya pelones pelones...

    Al final consigues todo lo que te propones, incluso en sueños.

    Abrazos

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  6. Me dio un pequeño escalofrío eh!

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  7. Esos sueños que no dejan descansar, ¿verdad?

    (Mariette)

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