lunes, 17 de diciembre de 2012

otros fríos


Quisiera ser cálida y acogedora.
Y saber qué cosas me he perdido por no serlo.

Pero soy más bien fría,  o así me ven, aunque yo sienta todo el rato el calor por dentro.

Ni falsa, ni empalagosa, pero un poco menos distante sí, me gustaría.

No medimos la distancia con la que queremos relacionarnos, simplemente te colocas ahí donde te sientes cómoda  y si se acercan demasiado retrocedes.

Será porque si te dejas mirar de demasiado cerca, se ven mucho las debilidades (y las patas de gallo), pueden ver que en realidad, lo que más necesitas es a la gente, que te quieran, que te abracen, tan cerca pueden ver que tienes miedo de perder el control y abandonarte.

Cada uno es como es.  Yo ignífuga de piel.

7 comentarios:

  1. No me gusta que se me acerquen demasiado, los odio...tengo miedo.

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  2. Yo soy más de temperaturas cálidas, pero sólo cuando el aire que se respira también lo es. Puedo ser fría y distante, y mucho.
    Beso fuerte.

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  3. Yo soy distante.
    Y a mucha honra.
    Es más, pienso seguir alejándome todo lo que pueda.
    Tú y yo podríamos quedar para tomar un café.
    Tú en Sidney y yo en Berlín.
    Eso si, a la misma hora.

    Besos.

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  4. los que te ven así de ese modo es porque te ven solamente a un nivel superficial, porque en cuanto se ahoda un poquillo se percibe esa debilidad y ese calor.

    yo más que frialdad, diría que necesitas tu espacio... un espacio igual más amplio, que el que necesitan otras personas.

    biquiños,

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  5. Sí.
    Toda la razón tienes.
    No suelo ser así, y por no haber sabido protegerme a tiempo, me han dado fuerte.
    Antes solía callarme y aceptar los golpes sin más. Y no aprendía.
    Pero ya no.
    Que se acerquen...
    Por suerte hay gente que sí que merece la pena que abandones tus miedos y la dejes abrazarte.
    Besos.

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