miércoles, 2 de noviembre de 2011

cielo y tierra


Está vivo, de milagro, pero está vivo. Mira al cielo porque le gusta ver los pájaros, aunque él nunca les llama pájaros, les llama grullas o buitres o calzadas. También sabe ver corzos donde los demás vemos una mancha parda o carpas donde aparentemente solo hay una sombra en el río. Tiene un mundo interior desconocido porque habla muy poco, pero siempre asiente como si todo lo que le cuentas, él ya lo supiera. También tiene una sensación de muerte inminente. Pasaba por donde no tenía que pasar y los vio despedazados sin poder hacer nada. Él está vivo y los otros no. Se lleva a mi hija a pescar o le trae un saco lleno de pelotas que pesca en el río, al lado de campo de golf.

16 comentarios:

  1. A mí tampoco me impresionan los cementerios. Soy de creer que las personas no están allí.

    Un beso o 2 #

    ResponderEliminar
  2. Exquisita y bella forma de describir el magestuoso don de la amistad junto con su atemporalidad,incluso más allá de la muerte.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Ya no, es más, empecemos a acostumbrarnos despacio...

    ResponderEliminar
  4. Los muertos no mueren. Los mata el olvido.


    Bss.

    ResponderEliminar
  5. Y a mí me gusta el poema.

    Esconde una terrible desolación bajo esa supuesta indiferencia.

    Besos.

    ResponderEliminar
  6. Yo trabajo al lado de un cementerio. Las aulas dan todas al campo santo... a todo se acostumbra una.
    Nunca he ido el día de todos los santos.
    Tampoco me impresionan, pero indiferente no me dejan, no.
    Besos, Claudia.

    ResponderEliminar
  7. No tengo la costumbre. Me dan frío de más.

    ResponderEliminar
  8. las personas sólo mueren cuando dejamos de recordarlas

    ResponderEliminar
  9. Esas grullas son la esperanza. Ese Opel es la desolación. Esas flores son tristes. Esparcidos o enterrados, los muertos forman parte de todo lo que ahora fugazmente vive. Sin las grullas de ayer no habría grullas hoy.

    ResponderEliminar
  10. Yo también soy nadie
    en este sitio sin coordenadas.
    Soy una brizna suelta
    un rostro pálido o invisible
    un sonido ambulante que pasó
    un hombre que es nada
    ante la voracidad del tiempo y del olvido.

    ResponderEliminar
  11. No sirvo. Y lo siento por el mundo, me meterán en un bote transparente no sin antes trocearme despacito.

    Un beso, Claudia.

    ResponderEliminar
  12. Nunca voy, no hay nadie allí.

    Prefiero pasear y mirar como vuelan las grullas.

    No necesito representar que recuerdo a quién recuerdo, no necesito hacerlo en un día marcado, prefiero usar las flores para alguién que las valore.

    ResponderEliminar
  13. ¡Hola!
    Leí "cielo y tierra" y me hizo acordar de haber estado parado a una cuadra del río Uruguay. Ahí fue que ví pasar dos bandadas, la primera más numerosa que la otra. Fue un bune momento.

    ResponderEliminar
  14. Los cementerios nos dejan ver pequeños retazos de la vida que hemos vivido.
    Besos, Claudia.

    ResponderEliminar
  15. hace mucho tiempo que dejé de ir al cementerio... sólo voy por puro compromiso pero lo evito; dejé de complacer así a mi madre, ella sí que va, siempre.

    ya no creo en ellos.

    biquiños,.

    ResponderEliminar