sábado, 6 de febrero de 2016

maduramos

Después de muchas andanzas, un día nos llama la maternidad y elegimos a alguien que tenemos a mano,  que tenga ciertas características que queremos para nuestros hijos, que sea guapo o que sea inteligente o ... es increíble porqué cosas tan raras se puede llegar a elegir al padre de nuestros hijos. Y nos ponemos a procrear, durante un tiempo nos dedicamos a nuestros hijos, que se convierten en lo prioritario y los padres se sienten desatendidos, ya antes se sentían raros cuando pasábamos horas mirándo cómo nos crecía la barriga

Algunos esperan con paciencia o se resignan, pero otros, los más posesivos, se revuelven. Solo los que han llegado a entender que no somos de nadie, pueden soportarlo.

Los hijos van creciendo, y ese nosequé que hay por ahí empieza a buscar más cosas, algunos se compran un cochazo o se rodean de tecnología de diseño, nosotras queremos saber, entender, nos hemos acostumbrado al amor incondicional, queremos seguir con él, nos confundimos, pero vamos sabiendo lo que queremos, nos redescubrimos, queremos ser felices y ya no necesitamos demostrar nada.