domingo, 10 de febrero de 2013

invierno



Todos los domingos llueve.
No hay nada tan costoso como recomponerse.
Me enfrento como puedo a la frustración creativa, poco a poco, como quien mira una montañita de arena deshacerse con la lluvia, hasta que no va quedando nada.
Siempre llueve después de hacer el amor.
Hoy llueve fuerte-sin sentido.
No hay nada tan intenso como sentirse querida cuando se desdibujan las fronteras del cuerpo.
Pero todo es tan efímero...


9 comentarios:

  1. Siempre nos llovemos cuando hacemos el amor.

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  2. Aquí llueve domingos, y lunes, y martes y...
    Y hoy me he quedado sin poder ir de excursión dominguera por el tiempo. Jo :(
    La lluvia también es efímera... y la frustración creativa ;)

    Besos

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  3. uuuaaaaaaaaauuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!

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  4. Estupendo. No me había fijado que es exactamente como tú dices; "como si se desdibujaran las fornteras del cuerpo"; y sí, efectivamente, todo es muy efímero pero mientras haya vida y salud podremos repetirlo las veces que queramos.

    Un gran abrazo!!

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  5. Aquí siempre llueve...
    Y esas sensación de lluvia arrebujadita en las sábanas y pegadita a un cuerpo por efímera que sea, siempre es un dulce recuerdo.

    Besos, Claudia.

    Para tú no estar inspirada, eh?

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  6. si Susiño dice uauuuuu!, yo bien podría decir jooooo!

    es un poema muy muy intenso, Claudia, da frío leerlo y ganas de llorar, o de correr a darte un abrazo.

    biquiños,

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  7. a mi me llueven los lunes... Y tambien estoy rescatando mi creatividad, no puede ser que se me quede regada por ahi como esas gotas de lluvia... :)

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  8. me gusta la lluvia,el olor y aquella sensación de nostalgia... la lluvia lava el ambiente, deja las plantas brillantes...

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  9. Aquí no llueve.
    Los paraguas languidecen en silencio.

    Besos.

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